La casa del huerto de Carolina Tebar
Barcelona

Carol, como la llamo yo, me pidió que le hiciera unas fotos estando embarazada, porque tenía ganas de mantener un recuerdo de dicho momento. De ahí surgió la idea de visitarla en su casa, para fotografiarla no sólo a ella si no también a su entorno, lo que vivía, lo que hacía y en definitiva, lo que era. 
Carol fue quizá una de esas primeras personas a las que podríamos llamar hoy un slowliver, muy de moda ahora pero poco común en aquel entonces, hace unos 4 años. Decidió renunciar a Barcelona para poder tener una casa con patio, donde además de desayunar al fresco, pudiera cultivar sus propias hortalizas, verduras, hacer compostaje, e incluso comer higos de su magnífica higuera en medio del patio!
Recuerdo que aquel día le corté el pelo, tomamos limonada casera, cogimos higos y nos reímos de lo lindo. ¡Cuánto de certero hay en las cosas sencillas!